-¿cómo es que no podes estarte quieto?- Me pregunto la chica sensual, a la cual yo estaba destinado a insatisfacer con mis monerias de circo barato.
-Lo que pasa es que los nervios me ponen mal, viste, encima el tren no llega... Era cierto, habiamos estado esperando un buen rato, en la estacion terminal habia ocurrido un accidente; y el dia era nubladito, gris, y el cielo amenazaba caerse. Pero yo sabia que eso no era lo mas importante, lo importante estaba por venir, yo solo queria que las vias crujieran lo antes posible, queria atravesar los espacios, queria con ansias sobradas estar creca de los mios... así yo recordaba atraves del espacio que habia entre las gotas de la plataforma, las clases de cientifica que teniamos con la profe de civica; cuando ella decia: “La muerte une mas a los vivos, y los vivos saben valorar las cosas cuando las muerte amenaza dejarlos ausentes del latido de su corazon”, mientras yo, para variar coqueteaba con las chicas, y daba risotadas por el aula con olor a tiza, y a aserrin de barrer los pisos.
Pero esta vez, ya no me importaba nada, mi vista estaba nublada, estaba lejana, yo miraba a mamá, que tenia los ojos hinchados, su pareja forzada le abrazaba los hombros, yo los miraba y dibujaba el transcurrir del tiempo, es que solo queria alejarme de la deseperacion, es que solo queria animar el alma un cacho, y miraba fijo a los peques que jugaban en el chisporreo de la llovizna, que estaba a tono con el sol lejano.
-¿qué pasara con los trenes, no vienen mas? ¿por qué no vas a fijarte?-
-Por que algun dia van venir ma... es cuestion de esperar.-
-De esperar?, esperar a ver que pasa?, no vamos a llegar más-
-¿cuál es el apuro?, la vida puede esperarnos a nosotros, y nosotros podemos esperar al tren.- mientras fingía esa estupidez, para calmar a mamá que estaba peor que yo, se hizo escuchar el sonido aberrante del tren con desino a Plaza, subimos, bajamos, tomamos el cole, y en 15 estuvimos todos: Los que se nos habian separado, en la estacion, estabamos unidos, como si supieramos hacerle un honor a la existencia misma, estabamos venerando en silencio, lo que tal vez no supimos valorar con palabras; yo estaba estupefacto; y mientras me arrimaba a la sala, sentia que mis manos temblaban, entonces comence a despotricar miles de sensaciones que hoy no recuerdo, al comienzo todos estaban callados, habia un par de mis primos que lloraban a otros todo les era indiferente... pero ahí estabamos todos, haciendo el duelo, meditabando en silencio, mientras tambien ensayabamos unas disculpas por el difunto, mirabamos con pena a la viuda que nos agradecia la visita, volvi a ver a los vecinos, a los parientes lejanos, a los que sonreian en casa, en las fiestas prosperas de la juventud de mis ancestros, estaban tambien los que habian nacido sin el conocimiento del difunto, como si quisieran proclamar que el fin de algo, es el comienzo malogrado de un nuevo horizonte, como si quisieran gritarnos que la vida esta para realizar mediocremente el ciclo, que condena y culmina el agijon del sepulcro; como si quiesieran decirnos que habia algo mas que el llanto, que el dia terminaria, mal o bien....terminaria...como si dijeran que el fin de algunos es el principio de otros
Igual nadie percato la difusion de los pequeñuelos que dieron vuelta hasta el hartazgo....
-Él no merecia estar ahí.... no lo merece- me susurraron con un aliento jovial, al cual esquive con el mayor asco apenas imaginable, y respondi con vertigo inescrupuloso.
-tenes razon, nadie debe morir nunca.-
Asi y todo, pasaron las horas, y paso de la madrugada a la tarde, y de la tarde a la mañana, sin pasar el dia completo, vinieron los verdugos, a los cuales nadie advirtio...-ya es la hora- dijeron. Todos comenzaron a vacilar un llanto explosivo, mire a los que estaban mas cerca mio, pero no los veia... mi vision estaba ruinosa, las cataratas de mis pupilas empañaban la vision; tocamos todos las manos frias del difunto e improvisamos, un ultimo adios; mientras el obispo cantaba con su vos dulce y tierna, para los adentros mas intimos de mi corazon.... los autos comenzaron la procesión por el barrio... visitamos la casa del matrimonio, y en la puerta se dejaron dos rosas, en la puerta, la cual habia sido puesta un dia como hoy, yo me acordaba porque era mi cumple... entonces.... llegamos muy temprano, y la vida en el lugar frio paso a ser una pena dibujada, bajo el saludo no convencional de las flores, era increible (aun hoy es Incrible) como saludamos, tan rapido todos en familia, como eso que ya no eramos hace rato, estabamos, como nunca unidos bajo el manto del adios, seguia pensando en que la muerte nos habia unido miles de veces mas que la vida, los enojos se habian despejado, los abrazos eran mas baratos, el llanto era moneda facil, el rostro del difunto se perplejaba a travez del cajon, quedaba (como ahora) impregnado en la mente de todos los que lo escuchamos, y de los que sabemos bien; ya no escuchariamos mas, nos dejaba el espacio intimo mas libre como un testamento de su alma, cabrera y perreada, quienes lo vimos crecer y achacarse, no hallabamos el consuelo de “la vida mejor”; porque no nos da lo mismo, porque aprendimos en un instante cruel, que el tiempo es fugitivo cuando le conviene, pero que pasa sigiloso como brisa de primavera, y que por otra parte me esperaban adentro para comer, era como si una muerte silenciosa y casi descuidada nos uniera con las mismas fuerzas que nos debia haber unido la vida que habiamos vivido juntos durante tanto tiempo;
Al llegar de nuevo a la casa del matrimonio adverti, una señal difusa: las flores ya no estaban... el adios se habia vuelto tonto, el llanto dejado era un ensayo que nos decia que la vida es vida, y habia que vivirla, me quede parado un buen rato en la vereda, ya no con dolor: que el tiempo es irremediablente dueño de nuestros tiempos, que somos apenas la sombra de los espejos de accionar diario, que las cosas que nos van a dejar con las que los humanos mas prefieren....que es mejor amar, en silencio, que amar sin saber si alguna vez seremos correspondidos.
-qué pasa hijo? En qué pensas?.
-en nada má, las flores no estan , tu papá se fue, y algun dia gris como hoy quiero volver a ver a mi abuelo.-
En memoria de lo que no todos sabemos valorar, que creemos que hay tiempo para dejar a un lado el rencor, dire que mi abuelo murio en buena hora, que nunca es tarde para morir ni amar, que los muertos seran vistos una vez mas, en el espacio extracosmico de la cotidianeidad, y estaremos frente a ellos para amar de nuevo o morir por dentro sin saber que decir.